888 Subtítulos para sordos

08Dic09

Subtitle
Hoy hablaremos de un extraño y desconocido mundo, el de la subtitulación de contenidos audiovisuales destinada al colectivo de personas con problemas de audición. Toma ya, qué bien suena.
Este servicio existe desde hace bastante tiempo y se ha prestado bajo diversas tecnologías. En Europa se optó por la emisión de los subtítulos a través del teletexto, así eran accesibles para todos, puesto que evitaba la necesidad de comprar un aparato especial.
Bien, para quien no conozca este servicio, en España, de manera pactada entre todas las cadenas, se localiza en la página 888 del teletexto.
Con la llegada del apagón analógico se supone que todo esto va a cambiar, puesto que los subtítulos irán  en la emisión digital y no hará falta el uso del teletexto. Todavía existe el problema de que no todos los sintonizadores son compatibles  y de que hay que homogeneizar más la cosa para que funionen en todas partes siempre.
Poca gente no sorda conoce dicha función del teletexto. Muchas veces he tenido que explicar en qué consiste mi oficio, aunque también sorprende la cantidad de personas que no necesitan explicación. Suelen ser los que inmediatamente te dicen: «Tío, los subtítulos no se ajustan a lo que dicen los personajes». Todo tiene su motivo, pero lo dejo para más adelante.

Por ahora creo que las cadenas no están obligadas a subtitular todos sus contenidos. No lo sé seguro, pero me parece que es un servicio que ofrecen por cortesía. Se supone que cuando se promulgue la nueva ley audiovisual, sí que existirá esa obligatoriedad. Pero como ya he dicho, todo está un poco en el aire.

En España, la subtitulación para sordos se realiza siguiendo una norma AENOR, elaborada tras consultar con las asociaciones de sordos. Es por tanto una norma consensuada. Lo lógico es que todas las empresas del sector aplicaran los mismos esquemas, pero no es del todo así, cada empresa marca su estilo dentro del marco impuesto.

Voy a tratar de explicar qué aspectos son los que marcan la diferencia entre unos para sordos y otros para versión original.

La primera disparidad se ve a simple vista: los subtítulos de una película en versión original son del mismo color durante toda ella (en general blancos o amarillos), tienen el fondo transparente y simplemente traducen los diálogos de forma sincronizada.
La versión para sordos dispone de más colores: blanco, amarillo, cian, magenta verde y azul.
En general se muestran con fondo negro (aunque tras la llegada del digital esto puede cambiar) para facilitar la lectura mediante contraste. Pero hay dos excepciones: la letra de las canciones (letra azul con fondo amarillo) y los efectos sonoros (azul sobre fondo blanco).
Los colores se asignan a un personaje y se mantienen durante toda la película, serie o lo que sea. Al personaje principal se le asigna el amarillo, al segundo el verde, al tercero el cian y al cuarto el magenta. Este último suele coincidir con el malo, pero no es un aspecto definido,  simplemente es un esquema muy repetido.
El color blanco se deja para el resto de personajes.

Pokeeeemon!!!

El sonido es un protagonista más. En muchos momentos ambienta y da sentido a lo que está pasando. Por ejemplo una escena donde el taxista toca el claxon para avisar a su cliente, el protagonista, no se entendería sin sonido, o sin la imagen específica del conductor dándole a la bocina. Por tanto hay que especificar poniendo una nota.
Respecto a esto hay estilos más exhaustivos y otros que menos. He visto películas donde se describía cualquier sonido y otros en que solo los más específicos.

Bien, y ahora, para acabar, toca aclarar el punto más importante.

La subtitulación para sordos se puede hacer de dos maneras: haciendo una transcripción que vaya sincronizada al cien por cien con lo que se dice, sin prestar atención a los cambios de planos; la otra forma, la que se sigue en España, es una transcripción adaptada. ¿Y cómo se adapta? Siguiendo dos preceptos: la velocidad de lectura y la adecuación del subtítulo al plano.
La velocidad de lectura se mide en palabras o caracteres por minuto. Según la fuente que se consulte, la velocidad media de un adulto oscila entre doscientas y trescientas palabras por minuto.
Para facilitar la lectura y tratar de adecuarla a todos los tipos de sordos que hay, se ha establecido que los subtítulos no sobrepasen las ciento cincuenta palabras de velocidad. Con esto se supone que tanto los sordos de nacimiento, que leen de manera muy lenta, ya que su lengua no tiene correspondencia directa, y los que han perdido audición, serán capaces de entender lo que está sucediendo en sus pantallas.
En realidad la subtitulación para sordos está más dirigida a estos últimos, los que han nacido oyentes y han perdido la capacidad de oír. Se presta una ayuda para completar lo que no han podido percibir por sí mismos.
Si entramos en los foros de sordos, de lo que más se quejan es de que no se entienden, o de que van muy rápido.
Bien, sigamos.
La entrada y salida del texto tiene que hacerse en el mismo plano, y para que esto suceda respetando la velocidad de lectura, la transcripción ha de ser adaptada. Ahí entra el trabajo intelectual.

Un ejemplo:

En un plano de 1:10 segundos, un personaje le dice a otro:

¿Qué pasa, cabronazo?
¿Cómo te va?

No entra ni de coña. La velocidad se dispara, así que toca adaptarlo. Lo lógico sería unir las dos frases en una, así no se pierde el tono ni el contenido.

¿Cómo te va, cabronazo?

Aun así no entra en tiempo. ¿Qué hacemos? Hay quien optaría por quitar «cabronazo» y dejar el diálogo lo más parecido posible.  Algo de lo que se quejan los sordos, que escriben denunciando  que cesuramos las palabras malsonantes. Otros optan por transformarlo del todo para retener el tono a costa de no ser literal. Ejemplos:

¿Qué tal, cabrón?

¿Cómo va, cabrón?

¿Qué pasa, cabrón?

A veces hay que hacer auténticos malabares para que todo cuadre. Quizá la norma debería ser más flexible, para poder adaptarse a las circunstancias del vídeo. No todas las películas son iguales, pero bueno, es lo que hay. Hacemos lo que podemos con toda la profesionalidad y cariño que podemos darle a nuestro oficio. (Aunque en España no está nada bien pagado).

Más en próximos artículos…

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3 Responses to “888 Subtítulos para sordos”

  1. Pero qué bien lo has explicado. Qué gusto. Qué profesional.

  2. 2 Carmen

    Hola! Acabo de encontrar tu blog por casualidad y me ha encantado esta entrada porque me gustaría trabajar en el mundo de la subtitulación. Aunque dicen que está difícil y no he encontrado muchos cursos relacionados…
    Un saludo!!! 🙂

    • 3 ramonbss

      La formación la suelen hacer las empresas dedicadas. Ahora se supone que hay bastante trabajo, pero muy mal pagado. Suerte en la búsqueda 🙂


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